Entrada #33.- La loquita de mi barrio


He vivido en San Román casi toda mi vida y si de por si uno ama el lugar donde vive, cuando el lugar es lindo lo quiere con más pasión. San Román es bastante lindo, es un barrio muy tradicional, inspirador, grande, antiguo, de clase media, céntrico, con una iglesia con santo personalizado y un parque que dan a la mejor parte del malecón, un monton de leyendas, una invasión crónica de viejitos y uno que otro personaje popular como Carmelita. 

Nunca se me va a olvidar la primera vez que la vi. Tenía unos 9 años, la edad en que se hace la Primera Comunión, es bastante curioso como no puedo recordar ni a la catequista ni a ninguno de los otros niños pero recuerdo la escena en general. Estaba todo el grupo tomando el curso afuera de la iglesia, sentados en las bancas del atrio, era un sabádo por la tarde y ya se estaba poniendo el sol; el catecismo no solía ser entretenido y resultaba bastante molesto que fueran las tardes de los sabados, pero molestias aparte, ahí estaba en plena clase cuando apareció Carmelita.

La vi llegar, parecía una mendiguita más, cuando de repente se detuvo en medio del atrio y se solto a gritarle al Cristo cúanta palabrota e improperio cruzó su peculiar mente; y no solo al cristo, también le toco a la virgen, a las catequistas, a la iglesia... estaba muy molesta y se puso muy loca. Cuando su extenso repertorio de maldiciones acabo, agarro un bulto que siempre anda y se fue tranquilamente a clavarse en esos archivos permantes de mi memoria. 

Carmelita es una ancianita de aproximadamente 80 años,  medirá menos de metro y medio, tiene sus piernitas arqueadas como por artristis, su cabello es completamente blanco pero de ese canoso ligeramente amarillento, y la pobre mujer anda siempre mugrosisíma.

 Nadie sabe realmente mucho de ella, lo poco que se sabe es que no nació loca, o que por lo menos, su locura no era evidente. Carmelita tenía una vida más o menos normal, era catequista, de familia sencilla y vestía demasiado conservador: usaba faldas muy por debajo de la rodilla y blusas de mangas largas al mejor estilo monasterio.  Tampoco esta sola en el mundo, aún tiene familia, no se caso pero viven los hijos de su hermano. Y a parte del hecho conocido de que fue en su edad madura que le entro la locura, no hay nadie que sepa porque de repente se volvio loca. 

Lo que sí sabemos todos los que en algún momento la hemos visto en crisis, es que odia a los hombres. Así que es lógico suponer que algún malnacido le hizo algo a esa mujer. Una violación, o maltrato, o algo  definitivamente tan traumante y dramático que le quitó la razón.  Ahora ella simplemente no los puede ver, y a todo hombre que ve le recuerda a su madre si quiere nada más porque si. Un día llegando mi casa con mi papá estaba ella sentada en la acera de enfrente y cuando nos vajamos del coche le dijo a mi padre que era un enfermo, que yo estaba muy chica para el y todas sus maldiciones favoritas. 

Lo que uno debe hacer cuando se la encuentran en ese estado es ignorarla y pasar como si nada. Ella no es violenta, y después de un rato se cansa y se calla. Lo que muchos hacen es todo lo contrario. Y realmente me da mucho coraje que se metan con Carmelita! En el barrio la conocen como "La chiva", y el origen del apodo es otro de sus misterios. Puede ser por la expresión "huele a chivo" haciendo alución a su permanente mugrosidad; o simplemente porque la pobre mujer es algo feyoya, o algún origen oculto y más produndo que desconozco pero la cuestión es que ella odia su apodo casi tanto como odia a los hombres. La gente suele pasar y gritarle Chiva! solo para ver la explosiva transformación. Es bastante cruel, especialmente porque ella vive su locura pacificamente si no la provocan.

Vive entre las casas de sus parientes, un hogar de ancianos, y alguna que otra infortunada vez en las calles. En una ocasión que fui con mi mamá a ver a Isabel fue una sorpresa encontrarnos a la Carmelita más limpia y educada que puede haber, sentada en el comedor de una casa de ancianos que ironicamente dirige una viejita y donde hay un lorito que te dice guapa. Así me entere que no se muere de hambre porque pasa sus temporadas ahi, porque a veces come con sus parientes y en el peor de los casos, alguien le regalará algo de comer.  Hay gente que le da dinero, pero tiene la manía de que ella solo acepta monedas de un peso.  Puedes darle $5.00 con 5 monedas y no dice nada, solo, no se lo des en una. Es rara. Esta loca. Y es un clásico de San Román.

5 Response to Entrada #33.- La loquita de mi barrio

Anónimo
5 de junio de 2009, 0:23

Escribes muy bonito.

7 de junio de 2009, 0:26

oye prima muy entretenida tu historia pero... tengo entendido que carmelita ya murió =S o al mesno eso escuché una ves.

7 de junio de 2009, 15:23

o.O
interesante
muy interesante
y muy bien descrito todo
felicidades

iveth oliva
16 de julio de 2009, 0:49

no murio!! solo es un mito!! kuenta la leyenda k una sobrina suya la tiene n su kasa

Anónimo
1 de junio de 2010, 16:39

plis pasame las imagenes de la loteria campechana pues ya estoy cansada y aun no busco las imagenes en la web te lo agradecerè de todo corazon

 

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