Entrada #90.- Avionazo en Campeche

NOTA: Esta es una historia de verdad, sucedió en los años 30s; se la contaré tal y como me la contó mi bisabuela Herlinda, quién a sus casi 90 años está tan lúcida y maravillosa como siempre. Trataré de no olvidar ningún detalle y de no inventar nada raro. Así que ahí va:


El primer avión que llegó a Campeche aterrizó en la cancha de los peloteros (los campechanos más antiguos conocen el beisbol como "la pelota") que se encontraba en el espacio que hoy en día ocupa la Universidad. Eran la primera mitad de los años treintas, aproximadamente. La abuela Herlinda no lo fue a ver, porque era muy joven y además mujer, la época era rara, y los únicos que fueron a verlo fueron sus hermanos. Cuenta la abuela que no sabe por qué llegó, ni quién lo trajo, pero recuerda que lo dejaron estacionado en la cancha varios días, para delicias de los curiosos y para que la gente pudiera ver de cerca, en vivo y a todo color un avión de verdad.

No paso mucho tiempo y pronto los aviones se convirtieron en un asunto común: iban y venían, aterrizaban en la ciudad, y la gente se familiarizó con ellos. Para ellos de seguro era la tecnología de punta, las maravillas del mundo, como si fueran parte de un progreso... o talvez no. La abuela Herlinda no parece muy entusiasmada cuando habla de eso, pero en cambio cuenta con emoción y total detalle los alumbramientos de sus hijos. Quizas sea porque la abuela ha vivido casi el siglo y ha visto tantas cosas, que el avión se relegó entre los inventos tecnológicos que le han impactado en la vida.

Un día como cualquier otro cuando la abuela Herlinda aún era adolescente y todavía soltera, salió al aljibe de su casa, el cual todavía existe en la casa que vive ahora mi tía Marta. La abuela salió al patio con sus jarras para el agua cuando un ruido que venía del cielo la asustó, levantó la vista y alcanzó a ver cómo a un avión se le desprendía una de sus alas entera, y luego dice que vió al avión irse desprendiendo de si mismo como si fueran hojas de papel volando en el cielo.

Todos los vecinos salieron a la calle, todos corrieron a ver donde caía el avión. El avión, con 7 pasajeros, 6 de ellos campechanos, fue a parar al malecón, cerca de la iglesia de San Román. Estaba quemado y los vecinos se metieron al mar para rescatar a los cuerpos que quedaron despedazados. La abuela recuerda con algo de trauma unas particulares piernas gordas que ella vió que sacaran del avión. Cada que cuenta la historia se acuerda del pobre Pechito, y no puede evitar sentirse triste por él "Pobre Pechito, tan guapo que era, y ya se iba a casar...". Pechito le decían porque se apellidaba Pech, era amigo de la abuela, vivía en la esquina de mi casa, era el hijo del carnicero, tendría unos 20 años y el pobre hombre murió quemado y destrozado poco antes de su boda.

¿Qué hacía el hijo del carnicero ahí? En realidad, ¿Qué hacían todos ahí? ¿Hacia dónde iban? No iban a ningún lado. Era un paseo en avión que estaban dando. Al parecer el piloto había hecho amistad con esos muchachos del barrio y los invitó a dar el paseo, ya saben, para que supieran lo que es volar. ¡Vaya viaje corto y triste!

Fue una de las noches más tristes de la ciudad. Estaban velando a 7 muchachos, todos conocidos, todos jóvenes y del barrio. La gente iba de un velorio al otro mientras del malecón sacaban los restos del avión. Una de esas tragedias que marcan a los testigos para siempre, como a mi abuela.

Entrada #89.- ¿Qué por qué somos gordos los mexicanos ?

El tema de la gordura suena por todos lados. Todos hablan de los gordos de México. Somos gordos, nuestros niños son gordos. Es todo un problema social. Pero todos sabemos las causas. Yo creo que el problema tiene unas cuantas y marcadas causas: el mexicano es amante de la comida. Disfrutamos comer, comemos muy rico. No hacemos ejercicio. Y eso es todo.

Qué quiten el día del taco!

Y debemos de dejar de darles dulces a los niños como si fueran premios, porque eso hace que disfrutemos de la comida aún más. Es psicológico.


Tortillas!

Ricas y engordantes tradiciones


El sushi no es tan engordante, pero igual se antoja porque somos glotones buu

Somos amantes de las pastas y la pasta engorda.



Fans de las siestas!


En las fiestas la botana es muy engordosa.


Más rica y engordante pasta.


Exceso de alimentos fritos: pescado, pollo, verduras...


Engordante y deliciosa comida tradicional


¿Fan de los dulces? Mi regalo de 14 de feb. era muy bonito pero casi da diabetes



La Coca Cola de 3L. es una bofetada a la salud.

Practicar algún deporte es caro, las escuelas públicas dan una hora a la semana de clases de educación física. Muchos de los alumnos se toman esa hora como su segundo recreo, y en realidad esa hora a la semana que es la única actividad física de muchos, desaparece. Podrían darle un poco más de importancia y darle más horas a los alumnos, yo creo que es una opción. Yo odiaba mis clases de educación física.


Aquí en Campeche, donde por lo general siempre hay calor, estamos llenos por todos lados de cafés, y nadie me ha logrado explicar porque. En fin que hay mucha gente fan de esos lugares (quieren ir a uno: vayan a Las Puertas) y todo ahí es deliciosamente rico pero engorda uno bastante.

La panza chelera es un rasgo característico de gran parte de la población.

Y el alcochol en general es ENGORDAMIENTO PURO

El alcohol es energía pura (7 kcal/g) y como el cuerpo no lo puede almacenar, tiene que oxidarse para convertirse en energía y así eliminarse. Como el cuerpo tiene energía de sobra con el alcohol, para de quemar grasas. Así que se para el metabolismo y no solo no quemamos, sino que almacenamos. Y ahora piensen, cuando toman alcohol, todavía le ponemos cosas dulces, y comemos, y tragamos y botaneamos, somos gordos!


Y casi se me olvidaba: todos los oficinistas que desayunan sus terriblemente gordas tortas de cochinita, lechón, relleno... el francés tiene muchas calorías más que las tortillas. Pero también sabe mejor. No quiero ser gorda!

Entrada #88. Encuesta Nacional de Lectura 2006



¿Recuerdan cuándo haces unos 4-5 años se puso de moda en México lo de los bajos niveles de lectura? Se decía que el mexicano lee en promedio libro y medio al año. Las razones son muchas: los libros son caros, la gente no fomenta la lectura, y hay personas que encuentran aburrido leer. Bueno, hace poco estaba viendo la "Encuesta Nacional de Lectura" del 2006 que el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes encargó a un área de la UNAM.

Los resultados son miles de millones de tablas de resultados, pero nada me gustó:


¿Cuándo usted era niño...? Es una pregunta para ver la relación que hay entre los lectores y su infancia. Cuando yo era niña leía sola, especialmente cuando estaba aprendiendo. Yo le leía cuentos a mi mamá mientras ella hacía cualquier otra cosa.

Mis maestros me leían pero ese es su trabajo no? También me leían cuentos mi mamá y mi abuelita. Yo tenía libros gordos de cuentos. Me gustaba bastante.

¿Les leían cuándo eran niños? Eso parece ser muy importante, tanto si ustedes leían, como si sus padres leían, o si habían libros en sus casas. Hay gente que solo tenía los libros escolares, pero de nuevo, los libros son muy caros, y en un país como el nuestro, hay otras prioridades.

Aquí en mi casa si leían. Compraban varias revistas que antes estaba muy de moda, y siempre han habido un buen número de libros. Cuando era niña no había internet, por lo menos no en las casas ni al alcance de todos, así que teníamos enciclopedias; además mis papás dan clases y siempre han tenido libros en la casa.

¿Cuál es su libro favorito? NINGUNO. Fue la gran mayoría, el mexicano no tiene libro favorito. Y si hubiera uno, aparentemente sería la Biblia.

Yo creo que esta encuesta salió chafa. ¿La Biblia es el libro favorito de los mexicanos? Yo no digo que no la hayan leído, al menos por partes... pero no considero que sea el libro favorito de muchos. De la Biblia, lo único que leí completo fue "El Cantar de los cantares", pero es un poema romántico que no entiendo que hace en la Biblia. Honestamente, yo no creo que el mexicano haya leído gran cosa de la Biblia, si acaso conocerá lo que le leen en misa.

¿Y ya vieron cuántos libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez hay? Juventud en éxtasis, Volar sobre el pantano, La fuerza de Shesid... sin comentarios. ¿Ese fulano que no escribe novelas para Televisa?

En tercer lugar: Don Quijote de la Mancha. ¡Don Quijote de la Mancha! ¿Quién ha leído ese libro completo? Es todo un reto, y será un gran libro, no lo pongo en duda, pero es una lectura bastante complicada:

. De esa manera, respondió Sancho Panza, si yo fuese rey por algún milagro de los que vuestra merced dice, por lo menos Juana Gutiérrez, mi oislo, vendría a ser reina y mis hijos infantes. ¿Pues quién lo duda? respondión Don Quijote. Yo lo dudo, respondió Sancho Panza, porque tengo para mí que aunque lloviese Dios reinos sobre la tierra, ninguno asentaría bien sobre la cabeza de Mari Gutiérrez. Sepa, señor, que no vale dos maravedís para reina; condesa le caerá mejor, y aún Dios y ayuda. Encomiéndalo tú a Dios, Sancho, respondió Don Quijote, que él le dará lo que más le conventa; pero no apoques tu ánimo tanto que te vengas a contentar con menos que con ser adelantado. No haré, señor mío, respondió Sancho, y más teniendo tan principal amo en vuestra merced, que me sabrá dar todo aquello que me esté bien y yo pueda llevar.

Y no es que yo quiera ser mala, pero no conozco mucha gente que lo quiera leer todo y que le entienda, en general considero que si de verdad la gente respondió que ese es su libro favorito, simplemente mintieron. Ahora que si uno va a mentir, mínimo que digan algo más creíble. Cien años de soledad se ubica en el cuarto lugar, y es un libro muy bueno, de mis favoritos, de los que uno podría creer que fuera el libro favorito de muchos. En México Gabriel García Márquez quizás sea de los escritores más conocidos, y me gustaría creer que ese cuarto lugar es válido, pero bien podría ser producto de mentiras, de gente que solo respondió por quedar bien. Les digo que se me hace chafa.

Luego aparece Cañitas (no hay en Wikipedia nada sobre Cañitas, mágico). Confieso que lo leí. Pero no me critiquen, estaba en secundaria y lo leí en un día o dos entre clase y clase. Es una historia ridícula de exorcismos, fantasmas, ouijas, y cosas paranormales. No vale la pena.

Harry Potter y El Código da Vinci estaban de moda para la época de la encuesta. Digamos que no opinaré porque a mi me gusta Harry Potter, y el Código da Vinci se deja leer. Lo malo de estos dos es lo que hicieron con sus historias. Harry Potter se vendió, y al Código le hicieron una fama que no merecía, le dieron demasiada importancia, todos hablaban de ese libro. Normal que aparezcan en la encuesta.

El Principito y los Hornos de Hitler parece ser que los dejan a leer en las escuelas. Leí el Principito cuando era niña y recuerdo que no me gustó, pero no me acuerdo de que trata. Y los Hornos de Hitler no tengo ni idea.


Y ahora cambiemos de tabla:


¿Cuál es tu autor favorito? La GRAN mayoría no lo sabe, no contestan, o no tienen. Claro, es que no saben quien escribió la Biblia ¬¬

¿Saben qué es horrible? Fíjense quién es el escritor favorito de México: Carlos Cuauhtémoc Sánchez! Y yo lo odio! Tienen que entrar aquí y ver los videos de sus libros! JA! ¿Así o más ridículo? ¿Por qué?¿Por qué?¿Por qué?

Y en segundo lugar, García Márquez. Pero al mexicano no le importa que este hombre sea ganador del Nobel a la literatura, que sus libros se traduzcan a todos los idiomas del mundo, no, ellos prefieren su Sangre de Campeón. No importá que Cien años de Soledad este llenó de historias como:

El domingo, en efecto, llegó Rebeca. No tenía más de once años. Había hecho el penoso viaje desde Manaure con unos traficantes de pieles que recibieron el encargo de entregarla junto con una carta en la casa de José Arcadio Buendía, pero que no pudieron explicar con precisión quién era la persona que les había pedido el favor. Todo su equipaje estaba compuesto por el baulito de la ropa un pequeño mecedor de madera con florecitas de colores pintadas a mano y un talego de lona que hacía un permanente ruido de clac clac clac, donde llevaba los huesos de sus padres. La carta dirigida a José Arcadio Buendía estaba escrita en términos muy cariñosos por alguien que lo seguía queriendo mucho a pesar del tiempo y la distancia y que se sentía obligado por un elemental sentido humanitario a hacer la caridad de mandarle esa pobre huerfanita desamparada, que era prima de Úrsula en segundo grado y por consiguiente parienta también de José Arcadio Buendía, aunque en grado más lejano, porque era hija de ese inolvidable amigo que fue Nicanor Ulloa y su muy digna esposa Rebeca Montiel, a quienes Dios tuviera en su santa reino, cuyos restos adjuntaba la presente para que les dieran cristiana sepultura. Tanto los nombres mencionados como la firma de la carta eran perfectamente legibles, pero ni José Arcadio Buendía ni Úrsula recordaban haber tenida parientes con esos nombres ni conocían a nadie que se llamara como el remitente y mucha menos en la remota población de Manaure. A través de la niña fue imposible obtener ninguna información complementaria. Desde el momento en que llegó se sentó a chuparse el dedo en el mecedor y a observar a todas con sus grandes ojos espantados, sin que diera señal alguna de entender lo que le preguntaban. Llevaba un traje de diagonal teñido de negro, gastado por el uso, y unos desconchados botines de charol. Tenía el cabello sostenido detrás de las orejas con moños de cintas negras. Usaba un escapulario con las imágenes borradas por el sudor y en la muñeca derecha un colmillo de animal carnívoro montado en un soporte de cobre como amuleto contra el mal de ojo. Su piel verde, su vientre redondo y tenso como un tambor, revelaban una mala salud y un hambre más viejas que ella misma, pero cuando le dieran de comer se quedó con el plato en las piernas sin probarlo. Se llegó inclusive a creer que era sordomuda, hasta que los indios le preguntaran en su lengua si quería un poco de agua y ella movió los ojos como si los hubiera reconocido y dijo que si con la cabeza.

Se quedaron con ella porque no había más remedio. Decidieron llamarla Rebeca, que de acuerdo con la carta era el nombre de su madre, porque Aureliano tuvo la paciencia de leer frente a ella todo el santoral y no logró que reaccionara con ningún nombre. Como en aquel tiempo no había cementerio en Macondo, pues hasta entonces no había muerto nadie, conservaron la talega con los huesos en espera de que hubiera un lugar digno para sepultarlos, y durante mucho tiempo estorbaron por todas partes y se les encontraba donde menos se suponía, siempre con cloqueante cacareo de gallina clueca. Pasó mucho tiempo antes de que Rebeca se incorporara a la vida familiar. Se sentaba en el mecedorcito a chuparse el dedo en el rincón más apartado de la casa. Nada le llamaba la atención, salvo la música de los relojes, que cada media hora buscaba con ojos asustados, como si esperara encontrarla en algún lugar del aire. No lograron que comiera en varios días. Nadie entendía cómo no se había muerto de hambre, hasta que los indígenas, que se daban cuenta de todo porque recorrían la casa sin cesar con sus pies sigilosos, descubrieron que a Rebeca sólo le gustaba comer la tierra húmeda del patio y las tortas de cal que arrancaba de las paredes con las uñas. Era evidente que sus padres, o quienquiera que la hubiese criado, la habían reprendido por ese hábito, pues lo practicaba a escondidas y con conciencia de culpa, procurando trasponer las raciones para comerlas cuando nadie la viera.

Desde entonces la sometieron a una vigilancia implacable. Echaban hiel de vaca en el patio y untaban ají picante en las paredes, creyendo derrotar con esos métodos su vicio pernicioso, pero ella dio tales muestras de astucia e ingenio para procurarse la tierra, que Úrsula se vio forzada a emplear recursos más drásticos. Ponía jugo de naranja con ruibarbo en una cazuela que dejaba al sereno toda la noche, y le daba la pócima al día siguiente en ayunas. Aunque nadie le había dicho que aquél era el remedio específico para el vicio de comer tierra, pensaba que cualquier sustancia amarga en el estómago vacío tenía que hacer reaccionar al hígado. Rebeca era tan rebelde y tan fuerte a pesar de su raquitismo, que tenían que barbearía como a un becerro para que tragara la medicina, y apenas si podían reprimir sus pataletas y soportar los enrevesados jeroglíficos que ella alternaba con mordiscos y escupitajos, y que según decían los escandalizados indígenas eran las obscenidades más gruesas que se podían concebir en su idioma. Cuando Úrsula lo supo, complementó el tratamiento con correazos. No se estableció nunca si lo que surtió efecto fue el ruibarbo a las tollinas, o las dos cosas combinadas, pero la verdad es que en pocas semanas Rebeca empezó a dar muestras de restablecimiento.

He decidido que me saltaré todo lo que pienso sobre los autores que escogieron como favoritos. Lo único que no puedo callar es la aberración de haber preferido a Carlos Trejo sobre Mario Benedetti. ¿Es personal? ¿Es en serio? ¿Carlos Trejo? ¿Saben quién es Carlos Trejo? Intenten en Wikipedia. Ja! No aparece. ¿Saben por qué no aparece? Porque es el tipo loco con ideas paranormales, el raro que escribió Cañitas, un cazafantasmas bien guapo, pondría la foto pero manchará mi blog.

¿Saben quién es Benedetti? Todos saben quien es. Todos amamos a Benedetti, yo amo a Benedetti. Es tan horrible, trágico, esa encuesta no puede ser cierta!

Pasemos a otra cosa:

¿A qué edad cree usted que leía más? Yo creo que leía más de los 15 a los 17, porque estaba en la prepa, no trabajaba, y en general porque tenía tiempo para hacerlo. Pero el mexicano, según la encuesta lee más entre la primaria y la secundaria que en toda su vida.

Me preocupa que la época en la que más lea uno es en la primaria. ¿Cuánto más podrás leer? ¿Cuánto recordaras? ¿Qué tanto entenderá uno? Y aparentemente a los 30 casi no lees. Debe ser porque a esa edad estas trabajando, tienes tus cosas, tus hijos, y poco tiempo libre para eso, pero yo creo que la lectura no se debe perder nunca. Siempre hay tiempo. Leer a ratitos, pero no dejarlo. Yo creo que leer enriquece bastante.

La que sigue es una tabla sobre costumbres:

Por lo menos, la mayoría lee los libros completos. Algo es algo. Y hasta hay mexicanos que repiten el libro. Y unos cuantos mexicanos son tan chingones que pueden leer oyendo música, viendo la tele, y leer varios libros al mismo tiempo. Qué talentos.


Y ya para terminar:
¿Usted lee libros, periódicos, revistas, historietas, en internet... internet... Oigan!! ¿Dónde dejaron a los Internets? Así es, no lo tomaron en cuenta. ¡Eso sí es chafa! Es uno de los medios que más favorecen a la lectura, pasamos horas aquí, haciendo muchas cosas, pero también leyendo. Leemos de todo, noticias, chismes, notas rídiculas del face, algunos todavía leen sus cadenas, blogs, libros, de todo. Espero que la próxima vez que hagan una si lo consideren. Creo que es importante.

Entrada #87.- Moulin Rouge

Yo se los dije, este mes nos pondríamos románticours! Dentro de mis películas románticas favoritas de todos los tiempos esta Moulin Rouge! La vi hoy mientras trabajaba. Para que despertara mi sentido san valentinesco.

Supongo que todos ya la vieron. Así que no diré nada más. Solo pondre un video de una parte que me gusta mucho.

Entrada #86.- Un poema más de Benedetti

Yo adoro los poemas de un párrafo de ese hombre. Creo que lo amo. Les dejaré uno:

Mass media

De los medios de comunicación
en este mundo tan codificado
con internet y otras navegaciones
yo sigo prefiriendo
el viejo beso artesanal
que desde siempre comunica tanto

Entrada #85.- Un poquito de color

Si, otro cambio. Es que el anterior me fastidió un montón. Era tan angosto el espacio de la entrada que me estaba dando algún extraño tipo de claustrofobia! Veremos como me va con este tema. Talvez luego me harte del rojo, no lo se. De mientras, me gusta banstante. Lo único triste es que este no acepta las reacciones. Espero que les guste xD.

Entrada#84.- Sobre arquitectos

Hace unos pocos años, no podría decir con exactitud cuantos pero digamos que 5 años se mudaron a la casita de enfrente un par de arquitectos e instalaron ahí su despacho. Al principio, cuando recién se acaban de cambiar, a mi no me gustó la idea. Eran como invasores; en este barrio, San Román, casi no viene a vivir gente nueva, lo más normal es que se vayan, y lo único nuevo que llega son oficinas que se empiezan a extender del centro hacia San Román. La razón es simple, San Román es un barrio con una alta cantidad de gente viejita, casas viejas, pocos niños, tradicional, bonito, y que poco a poco se llena de locales. Esto es lógico, las personas que quieren comprar una casa buscan, por lo general alguna casa nueva; las casas viejas generan muchos problemas e inversión adicional en mantenimiento y reparación. Por todo esto, un vecino nuevo es algo raro de encontrar, y además ocupaban la casa de las viejitas que antes eran mis vecinas y ellas me caían bien.

Y ese barrio de marinos...

Los arquitectos se llaman Ramón y Ramiro. Y yo no entendía porque 2 arquitectos se querrían pasar a una casa que se caía en pedazos y que estaba un poco mal ubicada, según yo. ¿Quién querría contratar a un arquitecto que tenía una oficina con la mitad de las paredes rotas y el techo con huecos? Uno esperaría que el despacho del arquitecto fuera algo muy moderno, y elegante y con estilo. Si no no lo contrato.

Tampoco entendía que hacían ellos por aquí, porque ellos fueron de los primeros que pasaron sus oficinas al barrio, ahora tenemos a las tipas que dan masajes, una oficina de gobierno, 2 del IMSS, 2 despachos de contadores, varias estéticas, unos locales frente a la iglesia, una carísima tienda de accesorios de computadora, y varias otras cosas.

En general, los arquitectos no me caían bien. Además, luego hay que empezar a saludarlos. Aquí la gente todavía conoce a la mayoría de sus vecinos, y no es normal no saludarlos si te los encuentras en la calle. Se me hace un poco descortés. Entonces uno empieza a saludarlos. Luego trajeron a sus perros, y los dejaban en la ventana para que le ladraran a todo el mundo y molestaban a mis perros y eso no me gustaba. Y también esta el problema del estacionamiento. Nos robaban el lugar y cosas así. Otra cosa que no me gustaba eran los estudiantes, uno de los dos es maestro de arquitectura y sus estudiantes se aparecían en masa con sus planos e invadía. No se, estaba yo de pesada con ellos.

Con el tiempo, empezaron a componer la casita de enfrente. La fachada la conservaron, pero le metieron mucho dinero, compusieron todo, pintaron, iluminaron, le pusieron el estilo que yo esperaba encontrar en una oficina de arquitectos. Tiraron la estufa medieval, chafa. Pero en general les quedó la casa muy bien. Y hace poco descubrí porque se mudaron a San Román.

¡San Román es una mina de oro para cualquier arquitecto! Ellos estan ubicados en lugar visible en medio de un barrio de casas con mil y un problema existencial. Casitas antiguas que necesitan cosas. Estos hombres han trabajado en la casa de mi tía Carmita que igual es su vecina, hicieron los locales que estan frente a la Iglesia de San Román, remodelaron muy padre una casa que estaba a lado del despacho donde yo trabajaba, le están haciendo algo a la casa de un licenciado viejito, una tía quiere que compongan su casa, a nosotros nos cambiaron el piso, compusieron las paredes e hicieron una cocina nueva, trabajaron un tiempo frente a las casas que están frente a la Iglesia y todo eso en San Román.

Y con todo lo que hicieron en mi casa, pues los fuimos tratando. Son buena gente, caen bien. Ya no me molesta tanto cuando me ganan mi lugar. Ahora mis padres creen que ellos pueden solucionarnos la vida. Eso no esta del todo bien. Si se nos rompe algo, lo que sea, las tuberías, las puertas, una silla, solo cruzamos y les pedimos a unos de sus reparadores. Es útil, el otro día se quebraron unas losetas del baño, y salimos a contratar disimuladamente a uno de los albañiles para que las pegara. Y un día, que estaba la mamá viendo si compraba unas cortinas, casi cruzamos a buscarlos para que nos dijeran que color le iba más a la casa. Y ahí fue donde dije que eso ya estaba mal.

Tengo dos amigas que estudian arquitectura: Zaida y Rosita. Si quieren mi consejo, si de plano no encuentran trabajo, vayan a instalarse en San Francisco o Guadalupe, o cualquier barrio que sea viejito y no haya arquitectos y luego conquisten el barrio.

Entrada# 83.- Febrero mes del amours!!


A veces se me da lo cursi, pero eso a todos nos pasa, así que no critiquen que seguramente igual ustedes tienen sus cursilerías guardadas por ahí. Yo lo se, todos lo saben, todos guardan cositas eternamente, a lo mejor una carta cursi, o rosas secas, o boletos de algo especial, o algún pedazo de basura que les recuerde algo muy tierno y romántico de sus vidas.

Yo no soy coleccionista de recuerditos, pero tengo cosas guardadas, tengo una carta muy padre, se iba desdoblando y contaba la historia de unos ratoncitos enamorados en navidad, tenía miles de brillitos por todos lados y era taaan cursi, me partió mi corazón.

Tengo también una rosa muerta, pero eso fue idea de mi madre. Mi mamá me dijo que alguna rosa debes de guardar para siempre jamás, por si no te vuelven a regalar otra, o siemplemente de recuerdo... o algo así. El caso es que algunas veces, aunque lo que mi mamá diga sea raro, hay que hacerle caso. Como el día que dijo que los viernes hechizan, y la comida que te regalan en viernes por una persona que te da mala vibra puede venir hechizada... no se.

En fin que febrero es mes del amours y este mes será todo rosa y cursi el blog lo prometo.


 

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